El sombrero y el chaleco olvidados en el piso. Pronto un pie distraído dejará inservible al primero y su huella en el segundo.Las gotas de sudor y saliva caen cada vez en el piso de madera manchado con los fluidos de otros cientos. La protuberancia es notable y el rastro del líquido viril se evidencia en el pantalón. El rechinar de la madera es cada vez más agudo con el va y ven oscilante y columpiado. La lengua lasciva se escurre por sobre la barba. Hay lágrimas en el mismo recorrido.
En la cabecera, el letrero:
"H.A. Condenado a la horca por el vil homicidio del ilustrísimo señor Don Ricardo de Ávila, patriarca fundador".
Las aves de rapiña vuelan en círculos...
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jueves, 28 de febrero de 2008
viernes, 16 de noviembre de 2007
Las líneas
Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea.
Augusto Monterroso
Despertó cansado, como si un tren lo hubiera pasado por encima. Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías.
Norberto Costa
Hoy he amanecido como siempre, pero con un cuchillo en el pecho.
Joaquin Leguina
El conde me ha invitado a su castillo. Naturalmente yo llevaré la bebida.
Ángel García Galiano
Augusto Monterroso
Despertó cansado, como si un tren lo hubiera pasado por encima. Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías.
Norberto Costa
Hoy he amanecido como siempre, pero con un cuchillo en el pecho.
Joaquin Leguina
El conde me ha invitado a su castillo. Naturalmente yo llevaré la bebida.
Ángel García Galiano
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